Promociones especiales

Golpe de calor en perros: prevenirlo e identificarlo

Golpe de calor en perros: prevenirlo e identificarlo

 (31)    (0)    0

  Perros

Uno de los principales enemigos del perro en verano: el golpe de calor  y no es ninguna tontería. Si para nosotros la temperatura es difícil de llevar, para ellos lo es todavía más. Sobre todo, por sus mecanismos de defensa contra el aumento de las temperaturas: ellos no sudan y su única manera de regular su temperatura es a través de los jadeos y de las almohadillas de las patas. Por eso, para ayudarle a mantener su salud también en verano, no solo es importante evitarlo por todos los medios sino también aprender a identificarlo para atajarlo mientras buscamos ayuda veterinaria.

Pero comencemos por la prevención. Poner a nuestro perro a salvo de un golpe de calor es relativamente sencillo, basta con estar pendientes de que disponga de agua fresca de manera constante y evitar no solo que esté expuesto al sol en las horas de mayor incidencia de los rayos solares sino también que realice ningún tipo de ejercicio físico que pueda subirle la temperatura (los paseos los dejaremos para cuando refresque el día).Si nos encontramos viajando con él, será importante mantener refrigerado el coche para protegerle del calor, realizar paradas cada cierto tiempo y administrarle agua fría de manera regular.

Por desgracia, en ocasiones ni siquiera con estos cuidados podemos evitar que nuestro perro sufra un golpe de calor es importante observar si manifiesta alguno de los siguientes síntomas:

– Temperatura corporal por encima de los 42º

– Sed extrema

– Saliva abundante

– Vómitos

– Respiración acelerada y fatigada: esta es la mejor manera de identificar que su corazón está funcionando a un ritmo mayor al habitual

– Lengua muy roja pero encías pálidas

– Temblores

– Sensación de que el perro está sin fuerzas

Para evitar llegar un paso más allá hay que tratar de contrarrestar estos síntomas. Porque el golpe de calor, cuando no se atenúa, puede provocar serios problemas de salud e incluso la muerte.

Para evitar la gravedad del golpe de calor, nuestro primer gesto ha de ser siempre visitar al veterinario.

En caso de que, por el lugar donde estemos, no podamos acceder a un veterinario tendremos una misión importante: bajarle la temperatura por debajo de los 42º.

Para ello, lo más recomendable es refrescarlo (podemos mojarlo por ejemplo con una manguera, pero nunca con agua helada ya que le provocaremos daños cerebrales) para ayudarle a perder calor.

Además de mojar sus patas (recordemos: su sistema de termo regulación pasa por las almohadillas) tanto con agua como con alcohol (que le refrescará rápidamente), será importante suministrarle regularmente agua (sin obligarle a beberla, que sea él quien lo haga). Incluso, podemos darle a chupar cubitos de hielo con vistas a que se refresque y su temperatura baje.

Por último, ojo con la temperatura: no puede bajar de 42º si no queremos causarle una hipotermia.

Una vez estabilizado es imprescindible visitar al veterinario. Más allá de paliar los síntomas, es importante que le haga una analítica para saber si los órganos de nuestro perro funcionan correctamente o detectar si como consecuencia alguno está resentido por la subida de temperatura. Y, por último, un consejo infalible contra el golpe de calor: prevenirlo. Este es el mejor consejo para que las vacaciones de verano sean perfectas para toda la familia.

perro bañandose

 (31)    (0)    0

Su comentario ha sido enviado con éxito. Gracias por comentario!
Deja un comentario
Captcha

PayPal